Recuerdo que, desde que empecé en el mundo del gaming en PC, los requisitos mínimos de los juegos siempre han sido imprecisos y han estado acompañados de errores importantes, pero nunca había visto nada tan exagerado como lo que está ocurriendo en los últimos años.
Os pongo un ejemplo. Hace muchos años, cuando miré los requisitos mínimos de Final Fantasy VII para PC (el original), vi que este necesitaba un Pentium a 133 MHz, 32 MB de RAM y una gráfica con al menos 2 MB de VRAM, aunque se recomendaba una Voodoo de 3DFX con 4 MB de VRAM.
Yo cumplía los requisitos mínimos con mi PC, pero tenía una S3 Virge con 4 MB de VRAM, así que sabía que el rendimiento no iba a ser del todo bueno. Me decidí a comprarlo, y pude jugarlo de forma aceptable, porque al ser un juego basado en turnos las caídas de FPS no afectaban tanto a la experiencia de juego.
Los requisitos mínimos acertaron, y durante muchos años siempre fue así, porque estos se ajustaron correctamente a esa idea de suelo o base mínima para poder mover un juego. Con el paso de los años, estos han cambiado mucho, y ahora los requisitos mínimos ya no cumplen con esa idea, sino que están bastante inflados.
Os pongo un ejemplo actual, Battlefield 6 tiene, como requisito mínimo, una GeForce RTX 2060 o una Radeon RX 5600 XT, pero en realidad el juego también funciona en tarjetas gráficas mucho más antiguas, como la GeForce GTX 970, que es capaz de moverlo a entre 40 y 50 FPS en 1080p con todo en calidad baja y suavizado de bordes desactivado.
Los requisitos mínimos ya no son fiables
No lo son porque han perdido su identidad, y vienen inflados. Ya no representan esa base mínima realista, esa configuración básica que es el mínimo necesario para poder ejecutar el juego y moverlo en calidad baja con una fluidez muy ajustada, pero suficiente para ser considerada como aceptable, sino que suelen representar el nivel necesario para jugarlo muy por encima de ese mínimo.
Esto supone un problema, porque hace que muchos jugadores piensen que no van a poder mover un juego en concreto, y que necesitan renovar su PC para poder ejecutarlo, cuando en realidad puede que ocurra todo lo contrario, y que este les funcione de una forma aceptable sin tener que invertir en nuevo hardware.
Pero esto no es todo. No solo nos han acostumbrado a unos requisitos mínimos inflados y poco realistas, sino que además también nos encontramos con frecuencia con equivalencias que son totalmente incorrectas, tanto que incluso contradicen los propios requisitos.
Os pongo un ejemplo, los requisitos de 007 First Light. Este juego necesita, como mínimo, 8 GB de memoria gráfica, pero en tarjetas gráficas lista una GeForce GTX 1660, un modelo que solo tiene 6 GB de memoria gráfica. Este error se repite en los requisitos recomendaos, donde indican que necesitamos 12 GB de VRAM, pero recomiendan una GeForce RTX 3060 Ti, que tiene 8 GB de VRAM.
No hay duda de que hemos ido a peor, y de que algo tiene que cambiar. Las compañías deberían invertir un poco más y contar con expertos que de verdad sepan listar los requisitos de un juego, y ofrecer las equivalencias correctas en componentes, tanto de Intel como de NVIDIA y de AMD.
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