Cinco componentes muy baratos que mejorarán mucho tu PC y alargarán su vida útil

Todos conocemos los componentes básicos que tiene un PC, ¿pero sabías existen cinco componentes que a pesar de no ser imprescindibles pueden mejorar mucho tu PC y alargar su vida útil? Pues así es, y lo mejor es que encima son muy baratos.

En este artículo vamos a repasar contigo, estimado lector, cinco de esos componentes básicos a los que no solemos prestar atención, pero en los que vale mucho la pena invertir para maximizar la vida útil de nuestro PC, mejorar su rendimiento y evitar problemas de estabilidad.

Como siempre, si tras terminar de leer este artículo te queda alguna duda puedes dejarla en los comentarios y te ayudaremos a resolverla. Sin más ponte cómodo, que empezamos.

1.-Soporte para la tarjeta gráfica

Soporte tarjeta gráfica

Este componente se ha convertido en algo cada vez más necesario, porque las tarjetas gráficas se han vuelto cada vez más grandes y pesadas.

¿Por qué es tan importante este componente? Es física simple, si utilizamos una tarjeta gráfica grande, larga y pesada esta generará una presión significativa sobre la ranura PCIe, y su peso también tendrá un impacto considerable sobre su propio PCB, algo que, con el paso del tiempo, puede acabar haciendo que la ranura PCIe y el PCB de la gráfica se vayan doblando.

Si esto ocurre, puede que se produzcan daños irreversibles, y que estos afecten a la ranura de la placa base y a la propia tarjeta gráfica. Os puedo confirmar un caso cercano de un amigo que decidió no utilizar un soporte de este tipo con su tarjeta gráfica, y que al final acabó recibiendo mensajes de error VGA en la placa base.

Su tarjeta gráfica ocupaba 3,5 ranuras de expansión, era muy pesada y muy larga, y curiosamente fue la que acabó sufriendo daños por estar durante dos años en posición horizontal sin soporte.

No vale la pena correr riesgos. Un soporte para GPU se puede comprar por menos de 10 euros, y con él nos evitaremos este tipo de problemas y nos aseguraremos de que tendrá una larga vida útil.

En caso de que tu tarjeta gráfica mida menos de 30 cm de largo, ocupe dos ranuras de expansión o menos y no sea muy pesada puedes despreocuparte, no necesitarás un soporte.

2.- Disipador para la unidad SSD M.2

disipador SSD M.2

Ha pasado de ser algo opcional a convertirse en algo fundamental, sobre todo si utilizamos unidades SSD M.2 PCIe Gen4 o Gen5, ya que estas ofrecen un alto rendimiento, pero al mismo tiempo generan mucho calor.

Si no tenemos un disipador para la unidad SSD ese calor no se disipará, y por tanto esta sufrirá un estrangulamiento térmico tan importante que su rendimiento se puede reducir hasta en un 90%. En caso de que el calor se vuelta extremo la unidad puede dejar de funcionar para protegerse y evitar daños irreversibles.

Incluso si utilizamos una unidad SSD PCIe Gen3, que son más lentas, es muy recomendable contar con un disipador pasivo, porque este ayudará mantener temperaturas de trabajo más bajas, lo que se traducirá en un mayor rendimiento, y puede además ayudarnos a evitar posibles problemas de estabilidad.

Un disipador para unidades SSD en formato M.2 se puede comprar por menos de 5 euros, y puede marcar una diferencia tan grande que sin ella directamente tendremos problemas de estabilidad y de rendimiento muy graves con unidades PCIe Gen4 y Gen5, y podríamos encontrarnos con un menor rendimiento en unidades PCIe Gen3.

3.- Disipador CPU distinto al de referencia

ventilador tipo torre

Muchos procesadores, sobre todo los de gama media económica y gama baja, vienen con sistemas de disipación de fábrica. Estos disipadores suelen ser, en la mayoría de los casos, bastante mediocres, y no tienen capacidad suficiente para mantener el procesador bien refrigerado y en una temperatura óptima cuando este trabaja al 100% de carga.

Si encima vamos a utilizar el procesador en una zona donde las temperaturas suelen ser elevadas la cosa se complica todavía más. Os pongo un ejemplo, hace cosa de un año monté un PC a un amigo con un presupuesto muy ajustado, tan ajustado que reutilicé el chasis del equipo anterior y sus ventiladores internos.

El nuevo equipo giraba alrededor de un Intel Core i5-12400F, un procesador excelente para equipos gaming económicos que viene con un disipador de referencia. Dicho disipador hace un trabajo decente con cargas de trabajo bajas, y siempre que lo utilicemos en zonas donde el calor ambiental no sea muy elevado.

No quiso montar un sistema de refrigeración de mejor calidad para el procesador, y cuando llegó el verano y la temperatura subió a más de 40 grados C empezó a tener problemas con el PC. Este se le bloqueaba y se le reiniciaba, y todo se debía a que el procesador se sobrecalentaba porque el sistema de refrigeración era insuficiente.

Desde el principio sospeché que el problema era el sistema de refrigeración del procesador, y acerté de pleno. Este superaba los 90 grados C al jugar a Counter-Strike 2, así que le dije que la única solución era cambiar el sistema de refrigeración de la CPU.

Cambiando el disipador de referencia por un ventilador clásico de tipo torre, cuyo precio fue de 12,99 euros, el problema se solucionó. La temperatura media del procesador bajó a 70 grados C, y el PC pasó a funcionar con total normalidad.

No te la juegues. Un simple ventilador de tipo torre de entre 12 y 16 euros marcará una enorme diferencia frente al disipador de referencia de tu CPU. Este reducirá las temperaturas de trabajo en gran medida, y esto se traducirá en un mayor rendimiento, una estabilidad total y una mayor vida útil de la CPU.

4.- Ventilador trasero en el chasis

ventilador PC

Cuando tenemos un presupuesto ajustado este es uno de los sacrificios que más se suelen hacer, renunciar al ventilador trasero en el chasis del PC. En un equipo que monte componentes de bajo consumo, y siempre y cuando tengamos al menos un ventilador frontal creando un pequeño flujo de aire, no será un problema grave.

Sin embargo, si tenemos montados componentes de cierta potencia con un consumo más elevado la cosa cambia, porque el calor se acumulará más rápido en el interior del PC, y esto puede acabar teniendo un impacto negativo en las temperaturas de los componentes.

Esto no suele provocar problemas de estabilidad, salvo en casos extremos, pero puede incrementar notablemente las temperaturas de componentes tan importantes como el procesador, la tarjeta gráfica, el SSD y la RAM, y afectar negativamente a su rendimiento porque, como sabrán la mayoría de nuestros lectores, el calor reduce la velocidad de trabajo de componentes con modo turbo que escalan, precisamente, cuando la temperatura es más baja.

Algo tan simple como montar un ventilador de 120 mm en la parte trasera del chasis sacando aire caliente mejorará mucho el flujo de aire del interior del PC, y puede marcar una diferencia notable. Este componente se puede comprar por menos de 5 euros, así que no vale la pena prescindir de él.

5.- Fuente de alimentación de más calidad

fuente de alimentación

La fuente de alimentación también suele ser víctima de los presupuestos ajustados. Montar una fuente de alimentación de 10 o 15 euros es una mala idea en general, salvo que vayamos a configurar un PC sin gráfica dedicada y con un consumo realmente bajo.

Tampoco son recomendables las fuentes de alimentación de entre 20 y 25 euros que dicen tener muchos vatios, porque al final esos vatios no son reales, y no serán capaces de alimentar de forma estable nuestro PC. A corto plazo pueden darnos problemas de estabilidad, y a medio plazo pueden acabar fallando y llevarse consigo otros componentes.

Invertir un poco más en una fuente de alimentación de más calidad marcará una gran diferencia, y nos dará la tranquilidad de que nuestro equipo funcionará de forma óptima y sin problemas de estabilidad a medio y largo plazo.

En contra de la creencia popular no es necesario gastar más de 100 euros para conseguir una fuente de alimentación fiable. Por entre 40 y 60 euros, dependiendo de las ofertas disponibles en cada momento, podemos encontrar fuentes de alimentación con una calidad más que aceptable y con potencia suficiente para mover incluso PCs gaming de gama media.

Si tienes dudas sobre qué fuente de alimentación necesitas para tu PC no te preocupes, porque en este artículo encontrarás toda la información que necesitas.

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